Con la nevada de hoy, cualquiera subía al trabajo en coche. No tanto por la nieve en sí, sino por el hielo. Mi calle y las aledañas tenían una capa de hielo de órdago.
Así que hoy he decidido subir en autobús. Más lento, pero más seguro. Y, en caso de accidente, nada que tenga que ver con mi coche.
Bueno, no ha sido tan complicado... aparte de llegar casi hora y media tarde, claro. Los autobuses han pasado, sí; pero con atasco de órdago y a velocidad reducida. El campus externo de la UAH, y por extensión el hospital y el Parque Científico-Tecnológico (donde trabajo) están totalmente helados... me río yo de la helada de mi calle. Así, una línea que pasa cada 4-6 minutos ha tenido un lapso entre autobús y autobús de casi 45 minutos. Lo sé porque he visto salir un autobús cuando estaba a unos 20 metros de la parada, pero no me he atrevido a salir corriendo para alcanzarlo. Así que me he esperado al siguiente.
Llegar andando desde la parada del hospital hasta la empresa (apenas un kilómetro, según Google Maps) ha sido toda una experiencia. Y, sobre todo, con el agradable crunch crunch de las botas aplastando la nieve helada. Eso cuando era nieve y no hielo. Sobre hielo, las botas sonaban flush flush. Y sí, resbalaban.
Lo que ha tenido mérito ha sido ver a una profesora de la facultad de Farmacia, andando pocos metros por delante de mí, con sus tacones de diseño. Menuda caída.







Aloriel
21 dic 2009 | 10:33 AM
Juas, me imagino Madrid bloqueado por la nieve, como el año pasado. Aquí también ha caído tela, pero la gente es muy cívica, los coches van lentos, la gente se cae, pero todo muy relajado, nada de estrés.
agente_naranja
21 dic 2009 | 10:49 AM
xD
Aquí no sé. Tiene pinta de que no va a durar mucho la nieve, o al menos no abajo (abajo = Alcalá, que esto, aunque dentro del término municipal, está a bastante más altura). Pero como siga helando... lo mismo me toca bajar a casa a patita. Y en condiciones normales es un paseo bien largo.
aguilar
21 dic 2009 | 06:29 PM
Por fortuna hoy vine en coche con un compañero, y digo por fortuna, pese a lo emocionante de patinar sobre el hielo de la ciudad de destino.
Se supone que, en teoría, el trayecto en transporte público desde Leganés a Sanse no habría sido muy complicado si sólo usas el tren o el metro. Por desgracia la oficina está a 25 minutos del tren caminando y a 15 del metro igualmente: hay un autobús que pasa por ambos y deja en la puerta de la oficina, pero como ya supondréis cortaron el tráfico de autobuses en la helada Sanse. :-S
La última vez que hice el trayecto de la oficina al metro sobre nieve tardé 45 minutos para no matarme.
Odio la nieve.
muzaraque
21 dic 2009 | 08:20 PM
Que bonito ha sido mirar por la ventana y ver la ciudad nevad mientras me quedaba en casita
:)
agente_naranja
21 dic 2009 | 08:43 PM
@agui: yo no odio la nieve, pero casi... nunca me deja quedarme en casa. Con las ganas que tengo de quedarme un día en casa... (no lo diré muy alto no sea que quiebre la empresa, claro que en ese caso estaría no en casa sino en la cola del paro).
@muza: te odio. Mucho.